sábado, 10 de marzo de 2012

Ya no escribo igual

11 de marzo de 2012

Reconozco que no escribo como ayer ni como antes
Pero mi amor, el pasado pasó, nunca fuimos constantes.
Si te preocupa el por venir, los juegos y el cielo,
Estate tranquila que siempre esperan los hielos.

De estar contigo, prefiero, mejor,
Ir buscando a Samantha,
Ella no se queja, nunca se harta,
Jamás pactamos con amor.

Reconozco que no escribo como escribía antes,
El futuro se me puso en frente,
El diluvio ya no fue elegante.
El pasado ya no quiso al presente,
Ni Popeye a Oliva.
Los morbosos quisieron morderte
Y tú te pusiste lasciva.

No lo tomes a mal, corazón, pero ya estoy lejos
De aquellos poemas malditos que dejaron los viejos.
Ayer me pelee con Baltasar, también con Melchor.
Mis regalos siempre habían durado, eran mucho mejor.

Esta vez la muñeca explotó antes de que la inflara.
Las demás eran tiernas aunque nunca jugaran.
Tras el viejo vagón del suburbio escondo mis sueños,
Por si algún día quieres mirarlos, ya no tienen dueño.

Reconozco que nunca olvidé los abrazos inquietos,
Pero olvida tú, mi amor, que estuvimos contentos.
¿Qué brillan mis ojos cuando te miro?
Te equivocas, preciosa, yo apuesto por otro giro.

Sintetizando, ya no sueñes conmigo.
La oferta pasó, ya no está en venta el abrigo.
Si te gusta la guerra: ve a Irak,
A mí no me crank crank.

Él si tiene dinero, mujeres y coches.
Yo prefiero andar divagando todas las noches.
No es por verte a ti, si un día te visito,
Ver a tu hija y a ti es siempre distinto.

Reconozco que con mis versos ya no es lo mismo,
Perdí la métrica, el ritmo y todos los ismos.
No me pidas siquiera que me acueste en tu cama,
Pues puede que el diablo se acerque y la cara te lama.

Si me echas en cara que estoy solitario,
No lo niego, por eso es que escribo a diario.
Si me llamas perdedor y boludo,
No te preocupes, mi amor, por ti estornudo.

Que los insultos sea lo que te baste.
Date cuenta que me asesinaste.
Me arrastraste hasta la farmacia,
Lo que necesitaba era una ambulancia
Que me llevara al mejor hospital,
Tus heridas me dejaron fatal
Casi desalmado a distancia.
Deja ya de espiarme la piel,
Estas manos huelen a burdel,
Un aroma que no te agrada
Aunque sea de la miel más sagrada
De esa dulce española.
Si te digo ciao, no lo confundas con hola



Yered

lunes, 5 de marzo de 2012

CVI

No los culpo si no le encuentran sentido. En realidad es demasiado vago.

5 de marzo de 2012

No dejamos de ser niños,
Aunque no existan los guiños,
De vez en vez miras mi muro,
De vez en vez tus mensajes leo,
De santo en santo libro conjuros,
De poco a poco te vas con Morfeo.

Hace unos años juraste amor eterno,
Y con tendencia al infinito además.
Me desnudaste para llevarme al infierno,
Y al final, me echaste por la puerta de atrás.

Juro que pensarte no es mi pasión.
Prometes que él tiene tu corazón.
Cuando los besos, imposible que me leyeras,
Hoy lo haces en momentos cualquiera.
No eres ya mi querida ahora
Pero pasaste a ser mi mejor lectora.

También te suicidaste cuando tenía catorce,
Una tierna edad para que el alma se destroce.
No pensaste en ninguna consecuencia,
Tanto pero tanto cambiaste mi existencia.

Me propusiste matrimonio por todos los medios,
Pero tan sagaz y con tanto tedio,
Provocado por tus estúpidos celos,
Le dimos muerte a todo consuelo.

Estamos jugando al escondite,
Nos espiamos mientras el amor existe.
No, amor no. Mejor llamarle morbo,
Entre el alma, el templo del estorbo.

De entre todas tus caras,
Soledad ha sido siempre la más clara.

Creo que después de todo
La prueba no está superada.
Entras en mi sueño porno
Como actriz secundaria.


Salvador Yered.

jueves, 1 de marzo de 2012

CV

Espero que sea el último dolor que ella me causa y estos los últimos versos que yo le escribo

1 de marzo de 2012

Después de cada abandono,
Mis reclamos son más elegantes.
Mis lágrimas no llenan conos,
Se quedan con sed los elefantes.

Sospechaba un final así,
Por eso me enamoré en un parpadeo.
Si te fijas, yo nunca mentí,
Aunque exageré los rodeos.

Pienso que nos faltó mucho,
Correr más como locos en la Tierra
Porque aun yo no escucho
Los estruendos al final de la guerra.

No sé si sabes lo que escribo.
Yo ya no me entero de tu vida.
Mi corazón no es ningún esquivo,
Tampoco carece de heridas.

Por tus chelas, compré un destapador,
Y de nada me sirve, me quedé sin tu amor.

Vale, hagamos un trato:
Te dejo quedarte en mi mente
Pero sal de mi corazón.
Mira que mi pecho no miente
Y mi mirada hace una ovación
Cada que miro tu mirada.

Si me preguntas qué cuento,
Cuento mil murciélagos para dormir,
Pues para dormir soy muy lento,
Me acuerdo de tu sonreir.

No me molesta que me pinten los cachos,
Soy demasía en ocupaciones, no te culpo.
Lo que no tolero y siento muy gacho
Es que me cambien por afán de cupo.
Sé y puedo jugar a los tres o cuatro,
Aunque, por espacio, nena, no pongo mi cuarto.

Yered

martes, 28 de febrero de 2012

Me embarco

29 de febrero de 2012

Parto para mar abierto,
Ya no encuentro amor en este puerto.
Este humilde navío
No puede navegar en un rio
Donde sus aguas son el rechazo.
Aún tengo el flechazo
Pero la arquera ya olvidó su flecha
No le importan ni las fechas,
Ni el navío ni el capitán.
Vámonos a altar mar,
Corazón libertino,
No nos funciona la seriedad
Cuando jugamos con el destino.

Salvador Yered.

sábado, 25 de febrero de 2012

La princesa se fue.

(25 de febrero 2012)

La princesa al final se marchó.
Las luciérnagas no se dejaron ver
Por la tarde en la que aquella mujer
Frenó el calendario y ya no jugó.

Si he de ser sincero, no me extraña,
Fue un beso robado y sin inicio claro.
En el corazón tengo una araña
Que rasga el tejido más caro.

Si he de ser franco, duele el alma,
Duele en lo hondo de los versos,
Donde le di morada a esa dama,
Pero me quedo con sus besos

Y esos ni un dios me los quita.
No puedo yo tener siquiera su voz
En una memoria que sea distinta
A la que se destruye veloz

En un intento de no odiar.
Aunque olvidarla tampoco quiero,
Pues en sus ojos, donde supe ondear
Y aceptar el recorrido sendero,

Digo con tono sincero:
De amor y de amar no me arrepiento.
No cabe en el hueco siniestro
Ningún odio por el viento.


Yered

domingo, 12 de febrero de 2012

Si te marchas

12 de febrero de 2012

Si te vas, no me quedé con ganas de tus besos.
Si te marchas, siempre recuerda esos versos
Que inspiraste en cada baile, en cada mirada.
Si no te quedas, toma en cuenta que en mi almohada

Tu nombre se repite constantemente sin cesar.
Si te alejas, yo me iré a mi bravo mar
Motivado, embravecido y con ganas de luchar.

Si caminas en rumbo contrario a mí,
Que no se te olvide donde estoy,
Pues el hecho de que te vayas
No significa que no pensaré en ti,
No quiere decir que el día de hoy
Deje de importarme lo que callas.

Si pasaron tantos años,
Pueden pasar más,
Y no me gustan los engaños.
Nunca he aprendido a decir jamás.

Si me dejas, dejame te expreso,
Que fue un gusto conocer tu universo,
Aunque fuera sólo una pequeña parte.
De verdad es todo un placer amarte.

Yered

martes, 7 de febrero de 2012

El caballero y la princesa.

7 de febrero de 2012

La vida se me escapa mirando tus fotos,
Quizá te soñaré clandestinamente.
No te lo prometo, puede ser diferente.
Puede que mañana seamos otros

Y no reconozca en tu rostro mi mirada.
Tal vez tus labios jugueteen conmigo
Escondidos entre tus sabanas de abrigo
Único entre tu corona y mi espada.

A veces creo que el problema es mi armadura,
Mi estado como humilde caballero,
Como lacayo de tu trono que perdura,
Sólo puedo evadirlo sobre un velero

Que tenga en su asta el símbolo de muerte.
Pero es tan difícil quitarme la armadura,
Deshacerme de mi espada permanente.
Es mía y es más tuya esta atadura.

Si te fijas bien, eres mi locura.
¿De cuando acá me mira una princesa?
Pero sí te culpo, bella criatura,
Pues sólo eras mi sueño de belleza
Y osaste convertirte en realidad.
¿Cómo imaginar que posees mi libertad?


Yered