miércoles, 7 de agosto de 2013

Kasha

8 de agosto de 2013, Kazan, Rusia.

Debo de ser más bribón
O se me escapa ese oro.
Por mucho que tenga corazón
No me sirven los ángeles en coro
Ni estos versos mal paridos,
Ni las miradas puras,
Aquí bastan los ladridos
Y las palabras duras.

Date a vivir, rubia preciosa,
Date a servir, espalda pecosa
Por este charlatán,
Por este nadador en Kazan.


Salvador Badillo

Kazan 2013

 7 de agosto de 2013, Kaza, Rusia.

Se me suben los sueños al cielo
Y en forma de lluvia bajan.
Ni el mismo infierno
Lo aguanta en Kazan.

Decir si y no da igual,
Ni ese oro ni el otro son para mí,
Pero total
Aun lo puedo vivir.

Por más jodido: nieplojá,
Diélu vriéma patieje chas.
¿Pero ella dónde está?

Está sumergida en otros labios,
En otro deseo, pero la misma pasión.
Qué ojos tan precarios
Los que posee este soñador
Que juega a flechar el oro

Cuando ya hay ganador.

Yered Badillo

lunes, 24 de junio de 2013

Sitiado

24 de junio de 2013

Se me cayó la armadura,
Perdió el filo mi espada,
No tengo cubierta la espalda
Y carezco de soltura.

Una cabellera rubia,
Un par de ojos olivos
Y esos labios expresivos
Me sitiaron bajo la lluvia.

Corro el riesgo de caer
Ante la vibración del infinito.
No soy tan distinto
Cuando me nubla el después.

Si hay que perecer,
Hazme en tu pecho un sitio.
Si sobrevivo al frio,
Nunca preguntes por qué.


Yered Badillo.

domingo, 16 de junio de 2013

Soneto y plus para papá.

16 de junio de 2013

Cuando niño en el festival de padres
Me preguntaban siempre por el mío,
Esa pregunta no tenía brío,
Ni sentido, ni mañana, ni tarde;

Yo me limitaba a mi bailable.
“Con eso dejarás a tu padre frío”,
Decían al estar fuera de sitio
Mis acciones de escuincle culpable,

Pero nadie se enfrío después de eso,
Al menos no un hombre de talla mayor.
En cambio, los regaños y los besos

Venían de una señora con mucho amor,
De una mujer que aguanta mis excesos,
De una mademioselle que me hizo vencedor.

Cuando me preguntan: ¿tu padre dónde está?
Señalo a esa mujer. Mi padre se llama Mamá.

Yered Badillo.

domingo, 9 de junio de 2013

9 de junio

9 de junio de 2010, Cali, Colombia.

Seis veces he escuchado este réquiem.
Seis veces más he escrito elegías,
Para declamárselas, dime a quién.
Hoy, una fecha más de ese día.

De ese día enfermizo, más triste,
poco a poco entiendo más algo,
aun no entiendo por qué te fuiste,
entiendo ahora que eres el lago

donde mis lamentos van a parar,
donde nada la melancolía,
donde sus aguas se hacen mar,
donde el silencio es mi agonía.

Lejos, lejos, pero aun me acompañas.
A ratos, tu presencia me roza
en diluvio de santa campaña,
mi pecho, sol, aun siente que goza

aquellas perdurables caricias,
dulces besos secretos, ocultos,
aquellos castos de toda malacia
que hoy son parte de los difuntos.

El Caballero de la Divina Noche

domingo, 2 de junio de 2013

Tracey.

3 de junio de 2013

Muchachita de ropas negras,
Si las rosas no se pintan de rojo,
Pórtate a la altura que tengas,
No hay necesidad de ningún congojo.

Aunque no sepas jugar con el corazón,
Los latidos si saben latir
Y si te sobra la pasión,
No te culpes por vivir.

Si el amor no es lo tuyo,
¿Qué te puedo decir yo?
Hace tiempo que huyo
De esa misma canción.

Yered Badillo.

sábado, 1 de junio de 2013

Perdona.

1 de junio de 2013

No me pidas que cobije tu alma con dulzura,
No busques en mi regazo tu sitio.
Mi único amor lo tiene la luna oscura
Y el brillo opaco del litio.

Perdona que te deje de lado
Pero los lobos solitarios
Sólo de cuando en cuando
Nos juntamos con los esteparios.

Yered Badillo.